Estambul es la capital de las compras, por sus calles encontraréis cientos de tiendas de artesanía, moda, productos gastronómicos e incluso falsificaciones.
Las alfombras son tal vez el producto más conocido de Turquía. En Estambul encontraréis alfombras de todos los precios y calidades. Para evitar posibles problemas en el aeropuerto, no olvidéis pedir la factura y llevarla con vosotros a la hora de pasar la aduana.
Aunque la mayor parte de los objetos que os ofrezcan serán falsos, si encontráis un objeto verdadero y tiene más de 100 años, para sacarlo de Turquía necesitaréis una licencia de exportación del Museo Provincial, algo sin duda difícil de conseguir.
Estambul es uno de los paraísos más cercanos a Europa Occidental para comprar ropa falsificada de calidad. Una de las mejores calles para este fin es Cadircilar Caddesi, calle a la que se llega por el oeste del Gran Bazar y donde parece que las leyes no existieran.
Las delicias turcas y los baklavas son los dos postres típicos de Turquía. Estos dulces son bastante económicos y serán un regalo perfecto para la familia. Encontraréis tiendas de dulces por toda Estambul.
Frutos secos, té, quesos y especias son algunos de los ingredientes tradicionales de la cocina turca. En Estambul podréis comprar especias como el azafrán iraní a un precio muy asequible.
Aunque caminando por las calles encontraréis decenas de puestos y mercadillos, en Estambul hay dos mercados que ningún visitante puede perderse: